Hacia arriba y hacia abajo. Los ascensores —un invento muy antiguo— ahorran tiempo y hacen la escalada o el descenso mucho menos fatigoso que si utilizáramos las escaleras.

Pueden parecer algo de rutina, pero algunos ascensores son mucho más que una aburrida y fría cabina de metal, plástico y vidrio.

Mucho han cambiado los ascensores de pasajeros desde aquel pionero, instalado en un almacén de Nueva York en 1857, que funcionaba movido por la fuerza del vapor.

Los ingenieros y fabricantes han hecho los ascensores cada vez más rápidos y seguros, pero esas no son las únicas mejoras.

Algunos ascensores ofrecen, además de fiabilidad, hermosas vistas. Hacen del recorrido una experiencia emocionante, digna de repetirse. El principio sigue siendo el mismo: hacer subir y bajar personas o cargas, pero hay ascensores que ofrecen más.

Ascensores de la Torre Eiffel, París

En su momento, la Torre Eiffel fue el símbolo de una época nueva, del predominio de la ciencia y del hombre. Tal edificación, prodigio de la arquitectura y la técnica, no podía concebirse sin elevadores.

Fue un reto enorme para los constructores de finales del siglo XIX. Nunca antes se había levantado una estructura tan alta (300 metros). En la actualidad dos ascensores originales están en funcionamiento. Ofrecen al visitante un viaje seguro a las alturas del mayor símbolo francés y permiten obtener la mejor imagen de la capital, París.

En 1889 cinco ascensores hidráulicos entraron en funcionamiento para trasportar a quienes querían subir a las alturas de la Torre recién construida. Más tarde, Gustave Eiffel —el célebre ingeniero— modernizó la tecnología de ascenso para la Exposición Universal del año 1900.

Hoy la Torre Eiffel cuenta con 5 ascensores que conducen de la planta baja a la segunda planta; 3 para visitantes y turistas; uno que lleva hasta el restaurante Julio Verne y un ascensor de cargas (los dos últimos ubicados en el pilar Sur).

Del traslado desde la segunda planta hasta la cima de la Torre se encargan dos baterías de cabinas dobles cuyo movimiento está bajo la mirada constante de técnicos y expertos.

Los ascensores históricos aún activos solo funcionan de manera excepcional.

Como dato curioso, la distancia recorrida cada año por los ascensores de la Torre Eiffel representa más de dos vueltas al planeta Tierra.

Ascensor acristalado del Westin St. Francis Hotel, San Francisco 

Se trata, sin lugar a dudas de un ascensor famoso y uno de los lugares más conocidos de San Francisco. Este ascensor está disponible sólo para huéspedes.

El Westin St. Francis es uno de los más conocidos hoteles de los EE.UU. Ha recibido ilustres visitantes, entre ellos la reina Isabell II de Inglaterra y varios presidentes del país.

El elevador acristalado se incorporó en 1972. Ofrece, en su recorrido de 31 plantas, una magnifica vista de la populosa ciudad.

Ascensor Bailong

Los acrofóbicos —quienes temen a las alturas— deberán pensarlo dos veces antes de aventurarse a un recorrido en este elevador chino.

El de Bailong es, también, un ascensor de vidrio que sube y baja por un abrupto acantilado de más de 300 metros.

Se considera el mayor y más pesado ascensor externo —al aire libre— del mundo, aún cuando su construcción data de una década y media.

El ascensor de Bailona puede transportar medio centenar de personas. El trayecto hasta la cima demora alrededor de dos minutos. Cada día transporta cerca de 20.000 turistas asombrados.

La construcción fue un gigantesco reto por las complejidades técnicas de una obra de tales dimensiones y por las críticas de movimientos ecologistas.

Ascensores de la Torre CN, Toronto

Hasta 2007 la Torre CN fue la estructura más alta del mundo y es considerada una maravilla moderna.
Millones de turistas visitan la Torre cada año. Por derecho propio, la estructura aerodinámica y vertical se ha convertido en uno de los símbolos de Toronto.

Posee seis ascensores que se mueven a una velocidad de 22 kilómetros por hora (de los más rápidos en toda América del Norte). Tardan solo un minuto para llegar a la plataforma de observación y al refinado restaurante 360.

Los seis ascensores son externos. En 2008 se añadió un piso acristalado a uno de los elevadores. De esta manera la Torre CN posee el ascensor acristalado que más alto llega de todo el mundo.